
Cuando la situación ha llegado a ser más crítica, han sido Angela Merkel y Nicolas Sarkozy los que se han puesto al frente en la Unión Europea mientras las instituciones comunitarias asistían desbordadas al empeoramiento de la situación en algunos de los países miembros. Tan solo ayer pareció que Durao Barroso y Van Rompuy reclamaban en el Parlamento europeo la soberanía que les corresponde. Sin embargo, algunas de las medidas que se plantearon, como la intervención directa en los presupuestos nacionales de países que no cumplan las directrices marcadas desde Bruselas que sugirió el presidente del Consejo Europeo, podrían entenderse perfectamente como un ataque a la democracia de los estados miembros. En lugar de ello, ¿por qué no hacer un mayor control sin quitar soberanía? ¿Por qué se permitió y no se controló que un estado miembro como Grecia mintiera a la Unión Europea sobre cuál era su verdadera situación económica?
Una de las soluciones pasa por aplicar una política fiscal común que se sume a la moneda única. El Euro no puede sostenerse regido por políticas fiscales diferentes. También el Banco Central Europeo tiene que tomar cartas en el asunto de manera inmediata. Hasta el momento, está asistiendo impasible a la subida de la prima de riesgo en varios países de la Unión Europea, cuando solamente el BCE puede comprar deuda pública de países como España con intereses que llegan ya al 7%.
“Europa vive su peor situación desde la Segunda Guerra Mundial”, decía Angela Merkel hace unos días. La diferencia es que ahora se presupone que vivimos en un continente unido y sólo trabajando conjuntamente podremos salir adelante.
Foto: historiasiglo20.org

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