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miércoles, 21 de noviembre de 2012

El milagro "Di Matteo"


El Chelsea ha destituido hoy a Roberto Di Matteo después de decir prácticamente adiós a la Champions League. Sería la primera vez que el actual campeón no pasa de la fase de grupos. Sin embargo, ni la destitución del técnico italiano ni la eliminación del equipo resultan inesperados. La victoria de Di Matteo de la temporada pasada fue todo un milagro y ni mucho menos escondía las carencias de su método y de su equipo. Varios meses después, los blues vuelven a la realidad.
El Chelsea no era el mejor equipo de Europa el año pasado ni de lejos, ni siquiera estaba en los puestos más altos del ranking,  pero por dicha consiguió ganar la Champions League, el sueño de su propietario, Roman Abramovich, que se ha gastado más de mil millones en lograrlo. El error del Chelsea fue no considerar el título europeo como un afortunado accidente, de esos que cada cierto tiempo dejan campeones sorprendentes en el fútbol. Posiblemente porque Abramovich no se vio con la valentía suficiente para despedir al entrenador que le había llevado a alcanzar lo que tanto ansiaba.
De nada ha servido traer a jugadores de calidad como Hazard u Óscar dejando de lado el gran problema del equipo: no es capaz de generar juego. Ese estilo sí que le sirvió en un período de entreguerras y seguramente también pueda estar en puestos altos en la Premier, pero en Europa ese nulo control en el centro del campo se muestra a todas luces insuficiente para conseguir una actuación decente.
Ahora tomará las riendas del equipo Rafa Benítez, quien tampoco se caracteriza por mostrar un fútbol ofensivo pero que seguramente dotará al Chelsea de un rigor táctico que Di Matteo no ha sido capaz de darle.

Foto: Yahoo Eurosport

domingo, 20 de mayo de 2012

Drogba lleva al Chelsea a la gloria

En ocasiones el fútbol entierra en el olvido a grandes futbolistas porque nunca consiguieron un título de renombre. Parecía que Didier Drogba iba a terminar su carrera deportiva siendo uno de ellos. Pero el fútbol dio ayer al delantero africano la Champions League. Así, Drogba será recordado como uno de los grandes y no solo por conseguir el título, sino también porque en la final de ayer cuajó un partido espectacular dentro de las pocas opciones que da para brillar la manera ultradefensiva de jugar al fútbol del Chelsea. Tan criticable como válida. Tan lícita como efectiva.
Sea como fuere, Drogba ha entrado ya en la historia. Y lo ha hecho además en la temporada menos esperada. El verano pasado, los dirigentes del Chelsea le buscaban una salida al costamarfileño, aunque finalmente se quedó en Londres por la falta de ofertas interesantes. Aun así, no era ni mucho menos titular indiscutible para Vilas-Boas. Desde el banquillo veía como su equipo se desmoronaba en la Premier mientras se acentuaban problemas internos entre entrenador y jugadores, solo arreglados por una actuación medianamente decente en competición europea. Sin embargo, el bajo nivel de Fernando Torres le permitió recuperar un sitio en el once que parecía difícil al iniciarse la temporada. Así se fue a la Copa de África, de la que volvió finalista y, al poco tiempo, Di Matteo se hacía cargo del equipo tras la destitución de Vilas-Boas. Drogba se convirtió entonces en imprescindible y ha llevado a su equipo, junto al nuevo entrenador, a conseguir el mayor hito de su historia.
El nuevo técnico no ha podido cambiar la dinámica en la Premier y se centró en los torneos eliminatorios para salvar la temporada y vaya si lo ha conseguido. Drogba ha sido el líder en el campo asumiendo casi toda la responsabilidad tanto en el plano ofensivo como en el defensivo. Él ha sido la clave en un fútbol rústico pero que ha terminado por llevar a los londinenses a lo más alto. El estilo no ha sido ni mucho menos espectacular, el Chelsea salía al campo declarando su inferioridad y planteando los partidos de manera ultradefensiva, casi desesperante a veces tanto para el contrario como para el espectador. Solamente Drogba con su poderío físico sobresalía dentro de una mediocridad general.
Con ese poquito, Drogba y defensa, el Chelsea se lleva su primera Champions League, tan ansiada para su propietario Roman Abramovich y que ni siquiera Mourinho pudo lograr.
Pero este título de Champions no puede esconder la realidad de este Chelsea que practica un fútbol lejos del exigible a un equipo con una gran plantilla y un potencial económico espectacular. No está solo Drogba, también Torres, Mata, Ramires o Mikel son un jugadores de nivel excepcional. Di Matteo eligió un estilo basado en la defensa para tratar de arreglar una temporada que estaba siendo desastrosa y le ha salido de la mejor manera posible, campeones de la Copa y de la Champions League, pero el técnico italiano se equivocaría si usa esta temporada como aval, al igual que estarían confundidos los técnicos y directivos del equipo londinense si creen que este es el camino. Fernando Torres ya ha levantado hoy la voz y jugadores como Mata parecen estar muy desaprovechados en el Chelsea. El título de la Champions League debería servir para reforzar al equipo de cara a la próxima temporada y plantear un fútbol de equipo grande. A tiempo están en Stamford Bridge para rectificar, porque si el año que viene siguen por el mismo camino, seguramente no se vuelva a alcanzar la gloria como en este año, aunque Drogba siga en el equipo al mismo nivel.

Foto: Mundo Deportivo