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jueves, 25 de abril de 2013

Messi, figura errante en Múnich



Discutir la importancia de Messi en el Barcelona es tan ridículo como intentar convertirlo en una especie de Cid blaugrana, que con su sola presencia en el enfrentamiento es capaz de derrotar al adversario. La figura del argentino ha llegado a ser tan fundamental que ni los técnicos se atreven a dejarlo fuera en los encuentros clave, aunque su condición física no sea la apropiada y aunque existan otros futbolistas en la plantilla que, si bien no alcanzan ni de lejos su nivel, sí que tienen categoría para realizar una labor más que notable.
Messi no debió en ningún caso participar en el encuentro del martes en Múnich. Estuvo los 90 minutos deambulando por el campo totalmente ajeno al desarrollo del partido, en el que apenas intervino y cuando lo hizo fue sin ninguna notoriedad. Actuó como una figura errante. En un equipo sin alma, como fue el Barcelona, ver a tu supuesto líder por el campo sin ningún ánimo no ayuda a levantar la moral.
Tito Vilanova, al que cuesta criticar por su especial situación, no ha sabido gestionar adecuadamente los problemas físicos de Messi. A ninguno de los dos se les puede achacar la durísima derrota sufrida en Múnich pero la decisión de que jugara conllevó, además de disputar el partido con uno menos, el aumentar el desasosiego de dos futbolistas como Villa y Cesc que ya estaban teniendo este año escasa relevancia y que vieron como un jugador sin las condiciones adecuadas disputaron el partido en su detrimento.

Foto: marca.com

lunes, 8 de octubre de 2012

El Madrid aleja fantasmas pero sigue a 8


El Clásico de ayer sirvió para demostrar por enésima vez la categoría de dos futbolistas como Messi y Cristiano Ronaldo y para que el Real Madrid alejara definitivamente los fantasmas que merodean al equipo cada vez que se enfrenta al Barcelona. Por fin Mourinho sacó la alineación de más calidad, olvidándose de trivotes y de planteamientos miedosos o casi violentos. El único ataque de entrenador que tuvo el de Setúbal fue el meter a Essien en los últimos minutos y, curiosamente, esa decisión casi cuesta el partido a los blancos. El Real Madrid ya no teme al Barça y la diferencia entre ambos es casi inexistente, esto no sirvió ayer para conseguir la victoria pero sí puede tener su importancia de cara al futuro.
Sin embargo, el que salió más beneficiado del encuentro de ayer fue el Barcelona. Sólo el error de Pepe permitió a los de Vilanova despertarse después de una primera media hora a merced de los merengues. Desde ahí, y guiados por un excepcional Messi (seguramente el mejor del partido), los blaugrana comenzaron a dar la cara al partido pero da la sensación de que este Barça no es el de años anteriores, le falta fluidez en el juego y, sobre todo, carece de la seguridad defensiva que era una de las mejores armas que tenía el equipo con Guardiola. La carestía defensiva se ve aumentada además por las bajas, que obligó ayer a Vilanova a sacar una defensa de circunstancias. Este hecho es lo que más debe alegrar a los culés y lo más achacable al Real Madrid. Los primeros fueron capaces de mantener la diferencia de ocho puntos y los segundos dejaron escapar vivos a un equipo devaluado. Por ello, el Barça debe estar muy satisfecho tras el Clásico.
Pero lo más destacable del partido del Camp Nou ayer fue la deportividad. Los jugadores demostraron que la intensidad no tiene nada que ver con la violencia. La imagen de los contrincantes abrazados tras el pitido final es la mejor señal de que la época de la crispación entre los dos grandes clubes de nuestro fútbol ha quedado atrás.
¡Ah! También hubo reivindicación política en el estadio pero quedó totalmente eclipsada por el gran partido.

Foto: elconfidencial.com

viernes, 29 de junio de 2012

Cristiano Ronaldo y el Balón de Oro


El pasado miércoles, España eliminaba a Portugal de la Eurocopa pero en muchos mentideros futbolísticos la discusión se centraba en la figura de Cristiano Ronaldo. ¿Ha hecho suficientes méritos en la Euro 2012 como para llevarse el Balón de Oro? En realidad, no es una cuestión nueva. Se trata de un tema recurrente desde principios de año cada vez que el portugués o su archienemigo Messi marcaban un gol. Una individualización del fútbol llevada a tal punto que muchos siguen con más interés el duelo entre los dos astros actuales que el resultado de una competición.
La situación ha derivado de tal manera que algunos madridistas admiran más a Cristiano Ronaldo que a su propio club o selección. Hasta algunos dudaban si apoyar a España en el enfrentamiento contra el combinado de su idolatrado portugués. Seguro que estos mismos se lamentaban en las decepciones de España y celebraron como nadie sus recientes éxitos pero ahora, llevados por ese ridículo fanatismo que se vive en el fútbol español, se apenaban por dejar al de Madeira fuera del campeonato europeo. Parece que hay quién no se acuerda de que el Real Madrid ya existía antes de que llegara Cristiano Ronaldo y de que ya era el club más importante de la historia habiendo ganado numerosos títulos. De hecho, desde que el portugués llegó solo se ha ganado una Copa del Rey y una Liga, una nimiedad en un palmarés plagado de éxitos. Y cuando Cristiano deje el Real Madrid, éste seguirá existiendo como pasó con todos, incluidos Raúl o Di Stéfano.
El fútbol es un deporte colectivo engrandecido, por supuesto, por las grandes figuras que aparecen cada cierto tiempo como ahora Cristiano Ronaldo o Messi. Pero los títulos que valen son aquellos que logran el colectivo como la Champions, la Liga, el Mundial o la Eurocopa. El Balón de Oro solo es un mero entretenimiento más dentro de este deporte pero no puede ni mucho menos tener más valor que los verdaderos títulos.

Foto: que.es