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Mostrando entradas con la etiqueta Pep Guardiola. Mostrar todas las entradas
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domingo, 8 de julio de 2012

De canteras y carteras


Esta semana Jordi Alba ha sido presentado como nuevo futbolista del Barcelona. Los medios catalanes volverán a hablar de otro canterano, como ocurre con Piqué o Cesc, pero ¿es canterano blaugrana un futbolista que ha pasado su etapa de formación en un club distinto aunque haya estado de niño en el Barcelona? El problema es que desde los medios afines al equipo culé se hace mucha demagogia con este asunto, no ya sólo porque cuenten como canteranos a futbolistas que sería discutible el que hayan sido formados en Can Barça, sino porque parece que se intenta ocultar el que el conjunto azulgrana también tira de “cartera” cuando lo cree necesario, algo totalmente entendible, pero dan a entender que eso sólo lo hace el Real Madrid y se utiliza, en muchas ocasiones, para atacarle.
En el Barça se congratulan de ser uno de los equipos que más apuestan por la cantera. Sin embargo, es un mérito más achacable a Pep Guardiola que al Barcelona. Por ejemplo, y sin remontarnos demasiado lejos en el tiempo, en la final de la Liga de Campeones de 2006 que el Barcelona ganó al Arsenal, solamente tres canteranos formaron en el once del equipo que entonces dirigía Rijkaard (Valdés, Oleguer y Puyol), por no hablar de otras épocas como las de Van Gaal.
El Barcelona históricamente siempre ha tirado de “cartera”, a veces más que su máximo rival, pero la proliferación de jugadores canteranos en los últimos años ha servido a la prensa catalana para hacer una campaña de demagogia y de desprestigio al Real Madrid alimentada en una medioverdad, que el Barça se sirve de futbolistas de la casa. Pero se olvidan de que esto solo sucede desde que está Guardiola y que, incluso con el de Sampedor en el banquillo, se han hecho importantes desembolsos por jugadores. Como se ha hecho siempre y se seguirá haciendo porque, aunque se quiera hacer ver que es algo inmoral, es totalmente aceptable y lógico que equipos como el Real Madrid y el Barcelona se aprovechen de su poderío económico. De hecho, la diferencia entre lo que han gastado Real Madrid y Barcelona desde 2008 (año de la llegada de Guardiola al club catalán) no es tan abultada como nos quieren hacer ver: 355 millones han desembolsado los azulgrana por 434 los merengues.
El Barcelona puede hacer con su dinero lo que crea oportuno y la prensa catalana nos puede seguir diciendo que Jordi Alba o Cesc han sido formados en La Masía pero que dejen de vender la idea de que el Barça es un club ideal en el que se apuesta por gente de la casa y no se gasta dinero y que el Real Madrid es un monstruo que derrocha millonadas para alcanzar el éxito.

Foto: estrelladigital.es

jueves, 3 de mayo de 2012

La Liga de Mou


El Real Madrid consiguió ayer su trigésimo segundo título de Liga al vencer 0-3 al Athletic en un gran encuentro. Fue una demostración de seriedad, fuerza y pegada, justo las tres virtudes que han hecho de este equipo ganador del campeonato. Pero ni en la consecución del título liguero se ha vivido una jornada tranquila en nuestro fútbol, que vive en una histeria colectiva desde que José Mourinho se sentara en el banquillo del Real Madrid. Ha contagiado a todos, el último ha sido Pep Guardiola. El técnico catalán señalaba ayer que en esta Liga han sucedido cosas extrañas. No era ni mucho menos la mejor ocasión para decirlo. Suena más a excusa de mal perdedor que a una afirmación hecha por un entrenador que ha sido todo un ejemplo durante su trayectoria en el Barcelona. Sin embargo, en esta última etapa está manchando su imagen. Quizá porque ahora que se marcha se siente más liberado a hacer públicos sentimientos que se ha callado en los últimos cuatro años.
Pero ayer el protagonista volvió a ser Mourinho. Ha sido su liga. La Liga de Mou. La ha ganado y, además, se ha disputado en un clima de indignación e histeria continuos, justo como le gusta al portugués. Ayer volvió a despreciar a la prensa española, como lo lleva haciendo casi toda la temporada, y al madridismo, del que parece que él sigue sin sentirse parte, puesto que celebraba sus siete ligas y no las treinta y dos del club al que entrena y representa. De cualquier manera, la temporada del Madrid legitima a Mourinho ante el fútbol. Ha ganado el campeonato liguero al mejor Barça de la historia y lo ha hecho además en una temporada muy difícil, teniendo que batir todos los récords para conseguir el éxito.
Cristiano Ronaldo y el público de San Mamés también se sumaron ayer a este nuevo día de histeria. El primero porque, aun teniendo que soportar continuos insultos de la grada en cada partido, sus gestos sobran y no conllevan más que una mayor indignación. Y la grada de La Catedral porque confundió presión al rival con mala educación.
Ahora que la Liga está a punto de finalizar, sería también conveniente dejar atrás toda la polémica que la ha acompañado. Mourinho tiene una ocasión para recapacitar su comportamiento. Ya tiene otra liga en el bolsillo, ha ganado en los tres países más fuertes, y además Guardiola deja Barcelona. Quizá la nueva temporada llegue con más tranquilidad y se hable entonces solamente de fútbol.

Foto: Vavel.com

jueves, 12 de abril de 2012

El Madrid se acerca a la Liga


El Real Madrid llegaba ayer al Vicente Calderón con una presión tremenda. Habiendo cedido tres empates en los últimos partidos y con el Barça a un punto tras la victoria del martes ante el Getafe, no ganar el partido supondría jugarse la Liga en el Camp Nou. Sin embargo, los de Mourinho dieron ayer un golpe de autoridad al campeonato y se acercaron seriamente al título. No fue el partido más brillante del Real Madrid, que tuvo en Cristiano Ronaldo uno de los elementos determinantes para la victoria, pero sí que fue un encuentro serio, jugado con intensidad y con determinación. No dudaron en el triunfo, ni siquiera cuando el Atlético de Madrid empató afloraron los fantasmas que se presentaron en partidos anteriores como ante el Málaga o el Villarreal. Más aun, el gol de Falcao significó el fin de los colchoneros en el partido, que asistieron después impotentes a otros tres goles madridistas. El Barcelona queda ahora a cuatro puntos y el partido del Camp Nou ya no será definitivo para la Liga, aunque sí el más importante.
Su situación de ventaja sería idílica si no fuera porque la diferencia ha ido disminuyendo hasta convertirse en preocupante. Pero más allá de los puntos, el factor que más ha influido en el Real Madrid en los últimos partidos era el nerviosismo. Contra el Málaga le costó el empate justo al final, frente al Villarreal no fueron capaces de sobreponerse a un gol en contra y en el partido del Valencia, jugaron desde el minuto 5 como si el encuentro estuviera en el descuento. Mientras, el Barcelona ganando un partido tras otro y, lo que es peor, con la sensación de que parece difícil que se deje algún punto en lo que queda de Liga.
Pero la victoria de ayer vuelve a dar la vuelta a las cosas. Ahora el Madrid tiene la Liga en su mano. Es cierto que el calendario es, a priori, más complicado que el del Barcelona pero el equipo de Mourinho parece haber recuperado la seguridad y la confianza. Son cuatro puntos y seis jornadas, el Real Madrid puede aun fallar en dos partidos y los de Guardiola, no. Uno de esos partidos será el Clásico en el Camp Nou. Muchos cuentan con que allí el Barcelona recuperará tres puntos pero yo no lo tengo tan claro. El Madrid es capaz de plantar cara al Barcelona, siempre que Mourinho se atreva, y más ahora que tiene la oportunidad de sentenciar allí la Liga que, tras el triunfo de ayer en el Calderón, parece que está mucho más cerca.

Foto: abc.es

miércoles, 29 de febrero de 2012

Vuelve el victimismo

Hasta la llegada de Pep Guardiola, el Barcelona había vivido durante gran parte de su historia en una atmósfera de victimismo provocada, sobre todo, por estar a la sombra del Real Madrid. Esta situación provocaba que los aficionados culés achacaran los éxitos del Real Madrid a la condescendencia con el equipo blanco del régimen de Franco, en la época preconstitucional, y al estamento arbitral después. En Barcelona se veían fantasmas por todos lados y se asistía con resignación a lo que desde allí se consideraba una conspiración antibarcelonista.
Sin embargo, el entrenador de Santpedor demostró a todo el barcelonismo que con esfuerzo, buen juego y dejando de lado las teorías de la conspiración anticulé se pueden lograr los éxitos. El Barça se convirtió en el mejor equipo del mundo y se ganó la admiración de todos. Los fantasmas se trasladaron entonces hasta el Real Madrid, más aún con la llegada de José Mourinho, experto en ver en las actuaciones de árbitros y dirigentes del fútbol conjuras en su contra. Muchos madridistas no han sido capaces de reconocer que la superioridad del Barcelona se debía a asuntos meramente futbolísticos y no a beneplácitos arbitrales.
Todo esto debería haber servido al barcelonismo para no volver a caer en el victimismo pero ahora que parece que el Real Madrid tiene el título de Liga en la mano vuelven los mismos fantasmas del pasado. Declaraciones como las de Sandro Rosell hace unas semanas diciendo que la cosa no pinta bien con los árbitros o como las de Carles Vilarrubí el lunes, que señalaba que no se dan las condiciones para que el mejor gane la Liga son la prueba de que cierto sector de los aficionados del Barça no han aprendido nada de estos cuatro años de éxitos. La prensa catalana se ha subido al carro y son continuas ya las portadas en contra del favoritismo con el que cuenta el Real Madrid por parte de los árbitros.
Por otro lado, al propio Guardiola parece que también le está afectando el estar 10 puntos por debajo del equipo de Mourinho. Quizá porque en su etapa como entrenador azulgrana siempre lo hemos visto como líder y, por primera vez, se encuentra por detrás del Real Madrid. Tras el partido contra el Atlético dejó unas enigmáticas declaraciones: “La Liga no la ganaremos”. Algunos señalan que Guardiola no se refería a conspiraciones arbitrales sino que trataba de alentar a sus jugadores. Sea como fuera, sería bueno que Pep Guardiola aclarara más sus palabras en bastantes ocasiones. Como señalaba esta semana Alfredo Relaño en su artículo del As, si en algo está por encima Mourinho de Guardiola, es que al primero siempre se le entiende bastante bien.

Foto: Mundo Deportivo