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Mostrando entradas con la etiqueta Zapatero. Mostrar todas las entradas
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jueves, 11 de abril de 2013

La violencia contra la sociedad



El Gobierno sigue empecinado en encontrar enemigos entre los que promueven la justicia social. El Partido Popular ha fijado ahora su punto de mira en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Ha pasado de ignorar por completo una petición como la dación en pago, apoyada por más de un millón y medio de personas, a comparar a los miembros de la Plataforma PAH con terroristas y a calificar los escraches celebrados en las últimas semanas como actos violentos.
Probablemente haya habido algún acto aislado injustificable, pero este movimiento no promueve el dejar a los políticos sin un techo bajo el que vivir ni tampoco recortar ningún derecho social a ningún ciudadano. La sociedad es la que viene sufriendo actos reprobables de forma continua, y contra éstos no es posible reclamar ninguna protección y cualquier responsabilidad exigida cae en saco roto. ¿Acaso no es esto violencia? ¿No es la sociedad la que se encuentra arrinconada por un sistema que los ahoga y unos políticos que miran más por otros intereses?
La calle, tan utilizada por el PP durante el mandato de Zapatero, parece ahora el principal enemigo cuando no es más que la única salida para hacerse escuchar por una clase política ajena a la realidad social. En cualquier caso, si lo que pretende el Gobierno es terminar con los escraches, la solución no pasa por demonizarlos sino por escuchar sus pretensiones y terminar de gobernar para los mercados haciéndolo para las personas.

Foto: lne.es

martes, 17 de julio de 2012

El Gobierno de la mentira


“No podemos elegir, no tenemos esa libertad”. Así intentaba maquillar Mariano Rajoy la semana pasada el mayor recorte de la historia de nuestro país. Yo pensaba que precisamente la labor de un gobierno era la de tomar decisiones porque para eso recibieron el apoyo ciudadano. Aunque claro, el programa electoral con el que se presentó el Partido Popular decía completamente lo contrario a lo que está haciendo desde que asumió el poder.
El PP lleva seis meses en el poder sepultando su credibilidad. Más allá de las medidas que asfixian a los ciudadanos, su victoria está basada en una mentira, en un programa que ahora no es más que papel mojado porque, según el propio Rajoy, “las circunstancias han cambiado”. El cambio que se muestra más importante es el de que antes estaba en la oposición y ahora ocupa el sillón de Presidencia. Las declaraciones anteriores al 20 de noviembre de dirigentes populares parecen ahora una comedia de humor negro. El galimatías llega hasta el punto de que la página web “No más IVA”, creada por el PP tras la subida de dos puntos por el Gobierno de Zapatero, seguía funcionando el día que el Ejecutivo actual decidió subir dicho impuesto. Pero las mentiras no acabaron tras las elecciones. Declaración tras declaración se ocultan recortes y ajustes tras eufemismos vacíos y se omiten algunas medidas solo conocidas tras consultar el BOE.
Desde luego que el gobierno tiene otras alternativas para dejar de apretar a la ciudadanía y potenciar el crecimiento económico y desde luego que hay otra forma de gobernar, porque lo peor de este Ejecutivo no son sus decisiones, sino sus desinformaciones, sus mentiras y sus ocultaciones. Eso es lo que provoca entre la gente la sensación de que le están tomando el pelo y lo que está ensuciando la imagen del PP, acrecentada por la escena de sus diputados aplaudiendo las medidas de recorte de Rajoy la semana pasada en el Congreso. Pero, sin duda, la principal mancha a la imagen de los populares la ha hecho Andrea Fabra con ese “que se jodan” dirigido a los parados y con esa disculpa en una nota casi tan deplorable como el grito que propinó el miércoles pasado.

Foto: Intereconomía.com

lunes, 21 de noviembre de 2011

Se acabó la ambigüedad. Toca sacarnos adelante

El Partido Popular logró ayer una abultadísima victoria en las elecciones generales, o mejor sería decir que el Partido Socialista cosechó ayer una derrota histórica. Como ha sucedido en los anteriores cambios de gobierno durante la democracia, ha primado más el demérito del partido que está en el poder que las ideas del de la oposición. Al PP le ha bastado con un discurso ambiguo sin aclarar cuáles son sus verdaderas intenciones mientras el Gobierno se desmoronaba impotente ante la crisis.
Pero la época de la ambigüedad ha terminado. Ésta le ha servido al PP para ganar las elecciones pero no le servirá para gobernar. Mariano Rajoy será el Presidente del Gobierno antes de Navidad y es hora de ver si su plan conseguirá que salgamos a flote. Rajoy no ha prometido milagros tal y como dijo ayer pero las urnas han puesto en sus manos la responsabilidad de superar la crisis, sin embargo las dudas priman ahora mismo sobre las esperanzas y hay muchos escépticos que no confían en que los populares sean capaces de llevar el país adelante. No son pocos los que viven más pendientes de los posibles recortes sociales que podría llevar a cabo el nuevo gobierno que ilusionados con la posibilidad de superar las dificultades económicas.
Aun así, Mariano Rajoy tiene ahora su gran oportunidad. Precisamente su ambigüedad es la que le otorga el beneficio de la duda porque no está claro lo que va a hacer. Solo el tiempo dirá si el cambio es positivo. Los mercados acechan a un país al borde del abismo y desde Europa se mira con lupa la situación de España por lo que el fantasma de lo que ha sucedido en Italia y Grecia sobrevuela la cabeza de Rajoy.
Por todo ello precisamente, el cambio, como lo llaman los populares, no puede esperar. La delicada situación económica hace que se deba empezar desde ya a trabajar para salir adelante y parece que Soraya Sáenz de Santamaría y Ramón Jáuregui serán los responsables del traspaso de poderes.
Por su parte el PSOE queda ahora en una situación más que delicada. José Luis Rodríguez Zapatero ha convocado hoy ya un congreso ordinario para elegir los nuevos dirigentes del partido y establecer nuevas ideas. Sin embargo, la derrota exigía algo más. El principal culpable de la debacle socialista es suya y no de Alfredo Pérez Rubalcaba que ayer salía solo a reconocer la derrota. Zapatero, aunque casi ausente en la campaña electoral, sigue siendo el secretario general de su partido y su incapacidad ante el crecimiento del paro y el hundimiento de la economía es la causa fundamental de la mayoría absoluta del PP y los malos datos del PSOE. Por tanto, su marcha debía haberse producido de manera inmediata. A día de hoy se desconoce quién liderará el nuevo proyecto del PSOE pero dirigentes capacitados no faltan en Ferraz aunque la situación sea complicada.
Veremos si de verdad comienza un cambio o si seguimos teniendo más de lo mismo: paro, alta prima de riesgo…

Foto: ABC.es

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¡Zapatero sigue siendo Presidente!

Observando durante esta semana la prensa he visto estas dos fotografías y he caído en la cuenta de algo… ¡Zapatero sigue siendo Presidente! Aunque apenas lo habíamos visto últimamente, y no precisamente porque ande llenando cajas con sus enseres ahora que abandonará el Palacio de la Moncloa después de siete años.
Es increíble cómo funciona esto de la comunicación política. A dos meses de las elecciones, la campaña del PSOE está consistiendo en hacer olvidar al presidente Zapatero. El mismo al que se consideraba el presidente de los derechos sociales o de la alianza de civilizaciones. Los mismos socialistas están señalando como principal responsable de la crisis al que, no olvidemos, todavía es el secretario general del PSOE.
La campaña socialista también está pasando por reforzar la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba. A este último sí que lo vemos en los medios pero, por supuesto, desligándose del gobierno de Zapatero, del cual él ha sido una parte importante pero ahora cuestiona algunas medidas tomadas. Además, propone soluciones para salir de la crisis mientras algunos ignorantes, entre los que me encuentro, nos preguntamos por qué no las hizo cuando estaba en el gobierno.
Y a todo esto, Zapatero ni pincha ni corta. Ni se le ve ni, probablemente, se le verá mucho más. A pesar de que, y aunque no lo crean, sigue estando en la Moncloa y sigue siendo el Presidente del Gobierno.

Fotos: La Voz de Galicia; 20 minutos