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miércoles, 6 de marzo de 2013

La Semana Mágica del Real Madrid



Hace apenas dos semanas, la temporada pintaba mal para el Real Madrid. Navegando a la deriva en la Liga casi desde el comienzo, la Copa y la Champions eran la única esperanza para los merengues, pero los partidos de ida ante Barcelona y Manchester United habían puesto las eliminatorias cuesta arriba para los de Mourinho, que en apenas una semana se jugaba la temporada con sendos partidos de vuelta, además del Clásico liguero en medio de ambos.
Sin embargo, el Real Madrid ha culminado su semana mágica con un rotundo éxito. De más a menos, comenzando con una exhibición en el Camp Nou y sufriendo en Old Trafford, pero encarrilando las dos competiciones en las que todavía sigue vivo. De paso, estos triunfos sirven para asestar un duro golpe a la moral de su máximo rival, el Barcelona, que a pesar de tener la Liga casi en el bolsillo, se encuentra sumido en la mayor crisis física, de juego y de identidad desde el año 2008.
A pesar de cosechar estos triunfos, la temporada del Real Madrid solo podría ser calificada de exitosa si consigue levantar la ansiada décima Copa de Europa. La Liga está, salvo debacle blaugrana, imposible y la Copa se antoja un título insuficiente para un equipo como el Real Madrid. La confianza y la capacidad para ganar la Champions la tienen pero el nivel de juego que empleó el equipo ayer en Manchester parece insuficiente para tal propósito. Tan solo en el Camp Nou el pasado martes se vio a un gran Real Madrid, ni siquiera en el triunfo liguero ante los blaugrana los de Mourinho realizaron un gran partido, que ganaron más bien por demérito culé. Restan una final en Copa y cinco en Champions para que la semana mágica blanca no quede en una anécdota dentro de una temporada mediocre en Liga, un nuevo reto para un Mourinho acostumbrado a ellos.

Foto: marca.com

domingo, 22 de abril de 2012

Golpe de campeón


El Real Madrid venció ayer por dos goles a uno al Barcelona en el Camp Nou y sentenció prácticamente la Liga. Cuenta con una diferencia de siete puntos sobre los culés cuando solo faltan doce por disputarse. Esta victoria podría suponer solamente un nuevo título de Liga para los blancos, el trigésimo segundo de su historia, uno más de un equipo acostumbrado a ganar. Pero lejos de eso, el triunfo significa mucho más para el Real Madrid. Los blancos llevan oyendo toda la temporada que la diferencia frente al Barça no era real porque había que restar los tres puntos que lograrían los azulgrana en el Clásico del Camp Nou, por ello los jugadores merengues querían demostrar que sí que pueden vencer en la cancha del eterno rival. Incluso si el conjunto de Mourinho hubiera logrado el título de Liga sin ganar en el Camp Nou, todavía quedarían voces que dudarían que los blancos estuvieran a la altura de los de Guardiola. La incapacidad blanca de vencer al Barcelona en los tres últimos años suponía una losa muy importante en el madridismo pero ayer, por fin, se pudo vencer a los azulgrana y dar un golpe sobre la mesa, un golpe de campeón, porque el Madrid no ha dejado nunca de serlo y, ahora si cabe, lo es más aún porque conseguirá el campeonato después de tres años de dominio azulgrana. Todo ello además sin polémicas ni 'trivotes', solamente con fútbol y goles. 
El resultado de ayer supone un cambio de ciclo. Esto no significa que a partir de ahora el Madrid vaya a ser el dominador del fútbol español y europeo sino que el Barcelona sabe que su rival es mucho más fuerte que antes y puede vencerle en cualquier situación. Los azulgrana son conscientes de que el Madrid está a un nivel similar o superior al suyo  y de que ya no serán ese equipo que arrollaba en todas las competiciones y que humillaba a los blancos enfrentamiento tras otro.

Foto: futbolred.com 

jueves, 19 de abril de 2012

Dudas a dos días del Clásico


A dos días del Clásico, Barça y Real Madrid se hallan en uno de los momentos más complicados de la temporada. El pase a la final de la Champions se les ha puesto cuesta arriba. Los dos tienen que remontar y llegarán a los partidos de vuelta muy desgastados tras el encuentro del sábado.
El partido del Madrid fue muy preocupante. No tanto por la derrota sino por las sensaciones. El equipo de Mourinho parece llegar a la parte decisiva de la temporada con algunos de sus jugadores muy mermados físicamente. Es el caso, sobre todo, de Xabi Alonso. El tolosarra lleva unos partidos lejos de su mejor nivel y eso lo nota el equipo, que juega últimamente sin ningún control. Este bajón físico puede ser clave en el Clásico y en la vuelta de la Champions. Sin embargo, el Real Madrid está en condiciones de remontar gracias al gol de Özil, que hace que el resultado sea asequible en la vuelta. Además, el Bayern no fue superior al equipo madridista y solo pudo ganar al final gracias a un error defensivo y a que el Madrid fue bastante contemplativo con el 1-1.
La derrota del Barça fue más inesperada. Su superioridad frente al Chelsea no admite dudas y de la manera en que se desarrolló el partido los de Guardiola debieron vencer con claridad. El equipo londinense hizo un planteamiento ultradefensivo y, ayudado también por la suerte, logró imponerse a los azulgrana. Es otra manera de ganar, menos bonita  que otras pero que ayer fue efectiva. El Chelsea no está en un momento como para jugarle de tú a tú al Barcelona e hizo lo que debía. Parece complicado que le funcione también en el Camp Nou pero la victoria de ayer sirve para aumentar notablemente sus posibilidades de acceder a la final. Aun así, espero que Mourinho no tomara notas ayer de lo que hicieron los hombres de Di Matteo porque el Madrid sí que está capacitado para jugarle de una forma más valiente a los de Guardiola.
Ambos equipos deben pensar ahora que el partido del sábado es otra competición y que hay que dejar para la semana que viene la remontada pero es inevitable que el Clásico condicionará los partidos de vuelta, al que ambos llegaran cansados porque no pueden escatimar en esfuerzos este sábado. El Real Madrid porque podría sentenciar la Liga y el Barcelona porque, si no gana, tendría complicadísimo el título.

jueves, 26 de enero de 2012

La Copa del Rey recupera su prestigio

Hace no mucho tiempo, mucha gente del mundo del fútbol denostaba a la Copa del Rey. Desde los entrenadores, que no ponían en liza a sus mejores hombres, a los jugadores, que no mostraban su mejor nivel en esta competición, pasando por los aficionados, que apenas acudían a los estadios ni se interesaban en los medios por los resultados. Pienso que en los últimos años la Copa ha recuperado el prestigio que no debió perder, todo ello sin tener que acudir al partido único, como muchos pedían, y a pesar de un sorteo demasiado dirigido. Lo único que ha hecho falta para dignificarla es que los equipos se la han tomado mucho más en serio, tanto los grandes, que ven una opción de ganar un título, como los pequeños, que tienen en la Copa su única opción para brillar.
Pero los mayores actos de dignificación de la Copa han tenido lugar esta semana. Primero el martes, donde un humilde como el Mirandés nos volvió a enseñar cuál es el fútbol de verdad, ese que no se mueve por dinero sino por trabajo, ganas e ilusión. Un Segunda B que se ha colado en semifinales ganando a tres Primeras y no por casualidad sino jugando de una forma que muchos de la máxima categoría envidian. Además, la unión entre el equipo y el pueblo de Miranda de Ebro constituye un ejemplo de cómo una afición puede ayudar a ganar un partido.
El partido entre Barça y Real Madrid resultó también una oda a la Copa del Rey. Los blancos demostraron que sin encerrarse atrás, presionando arriba, queriendo la pelota y con los mejores jugadores en el campo también se puede ganar al Barcelona. Justo lo contrario a lo que Mourinho planteó en la ida, al que sus propios futbolistas dieron una lección. Veremos si al luso le sirve para el próximo enfrentamiento contra los azulgrana. Éstos supieron aguantar el vendaval merengue y gracias a su pegada pudieron avanzar a semifinales. Fue, sin duda, uno de los mejores partidos de los últimos tiempos. Lo único que lo manchó fue la pésima actuación arbitral. Teixeira Vitienes estuvo fatal para los dos equipos y cometió más de una decena de errores aunque el Madrid no puede culparle de su eliminación.
Para la próxima semana quedan dos eliminatorias emocionantes. Mirandés-Athletic y Valencia-Barça, dos semifinales que servirán para que la Copa siga siendo un torneo tan bonito como interesante.

Fotos: Sport.es; rtve.es

jueves, 19 de enero de 2012

La peor opción posible

Desde que hace año y medio José Mourinho aterrizara en el Bernabéu se ha enfrentado ya varias veces al Barcelona. En cada una de ellas, ha probado una cosa distinta y solamente una vez le salió bien. Ayer tenía una nueva oportunidad para superar al conjunto de Guardiola y, para intentar, hacerlo eligió la peor opción posible. Un Antiltop casi inédito de lateral derecho, Carvalho, que llevaba un mes desaparecido, titular en el centro de la defensa y Pepe, de mediocentro. Todos atrás, despreciando por completo el balón y a esperar a que una contra saliera bien. Y le salió al poco de comenzar, pero su ventaja fue totalmente engañosa. Se veía venir que por la inercia del juego, con el Barcelona atacando y pasando la pelota de un lado a otro, el equipo azulgrana terminaría por remontar, como así sucedió. Después, lo de siempre. Desquicio, nula capacidad de reacción y derrota.
No es nada extraño perder contra el Barcelona, pero se puede encarar el partido de muchas otras maneras más admirables. Como lo hizo el Athletic, el Espanyol, el Betis o el propio Madrid en ocasiones anteriores. Encerrarse atrás en el Bernabéu es un planteamiento muy pobre para el que se supone que es el mejor entrenador del mundo y para el equipo más grande de la historia.
Mourinho sigue sin saber cómo ganar al Barcelona y esto se está convirtiendo en su principal obsesión y problema. Vino para derrotar al Barça y no lo está haciendo. Sus excusas se están agotando y la afición está perdiendo su confianza en él. Por primera vez, una gran parte de los seguidores culpan a Mourinho de la derrota de ayer.
Lo que no es nuevo es la esperpéntica rueda de prensa que dio el portugués después del partido. Primero quitándole importancia a la Copa del Rey, después despreciando la opinión de los aficionados del Real Madrid y, por último, salvando de la derrota a los de su clan (Cristiano, Carvalho, Pepe y Altintop) cargando las culpas al resto.
Precisamente uno de los favoritos de Mourinho, Pepe, volvió ayer a tener una de sus continuas enajenaciones mentales transitorias. La enésima en su carrera. Se podría perdonar una vez, dos o, incluso tres, pero ya son demasiadas. Desde el día del famoso incidente con Casquero, Pepe lleva casi tres años desprestigiando la camiseta del Madrid, siendo la vergüenza de sus aficionados y ofreciendo al mundo del fútbol una imagen deplorable. El portugués debió salir del club de Chamartín hace tiempo pero no lo hizo, ahora tampoco pasará nada. Hoy, el club le ha obligado a hacer un patético video pidiendo perdón a Messi. Ha sido tan penoso como su actuación de ayer y de tantas otras veces. Los aficionados están cansados, incluso los que antes le reían las gracias ahora censuran su actitud. Pero mientras Mourinho siga ahí, Pepe seguirá siendo uno de sus favoritos y de sus buques insignia, todo ello mientras la imagen del Madrid por el mundo sigue empeorando, lejos del señorío del que tantas veces habla Florentino Pérez y que parece ya de otro tiempo.

Foto: vavel.com

domingo, 21 de agosto de 2011

Madrid y Barça. Buenos y malos

Cuando ya han pasado varios días del último Clásico entre el Madrid y el Barça, que acabó en una gran tangana, se puede analizar con mayor frialdad la situación en la que han quedado los dos equipos.

La situación más difícil, sin duda, la tiene el Real Madrid. Las acciones de su entrenador tienen buena culpa de ello. Mourinho ha sobrepasado el límite. Le habíamos visto hacer casi de todo, pero lo de meterle el dedo en el ojo a un miembro del cuerpo técnico rival e ignorarlo después en sala de prensa ha sido lo más bestia que ha realizado el portugués. Desde que llegó al banquillo blanco, las relaciones entre el Barça y Madrid están más frías que nunca y, posiblemente, él sea el principal responsable de ello pero considerarlo el único culpable sería simplificar mucho las cosas.

Los jugadores del Barcelona han respondido siempre a las provocaciones del entrenador del Madrid y, en lugar de intentar apagar los fuegos que éste ha encendido, han echado gasolina sobre ellos. Por ejemplo, las declaraciones del miércoles de Piqué y Xavi. Aunque lo peor es ese intento del barcelonismo de vender a su equipo como un ejemplo tanto deportiva como éticamente y, a la vez, demonizar al Real Madrid. Entiendo que hay jugadores blancos, sobre todo Pepe, que están superando el límite que diferencia la agresividad de la violencia pero varios futbolistas culés también han tenido bastantes comportamientos antideportivos en los últimos partidos contra el Real Madrid.

Por tanto, para solucionar las cosas hay que hacer una reflexión por parte de todos y no diferenciar entre buenos y malos. Parece que Casillas ha dado el primer paso hablando con Puyol y Xavi pero todavía hay que hacer algo más.