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viernes, 24 de mayo de 2013

Aznar, salvador de la patria



Con un futuro nada halagüeño, a Rajoy se le ha aparecido esta semana un fantasma del pasado en forma de José María Aznar. Como un padre severo que otorgó en su hijo preferido la confianza de continuar su legado pero que no está cumpliendo las expectativas, Aznar surge para llamar la atención ante la desviación de Rajoy.
José María Aznar concedió una entrevista el pasado martes en Antena 3 y criticó al Gobierno por, entre otros motivos, la subida de impuestos, por el incumplimiento del programa electoral y por no establecer medidas concretas que eviten la realización de un referéndum soberanista en Catalunya. No se trata más que la demostración de las fisuras internas en las que está inmiscuido el Partido Popular, pero lo que llama la atención de las palabras del ex presidente es la aureola de superioridad moral que él mismo se ha autoimpuesto. Con un egocentrismo desmesurado, él mismo se declara líder de España e insinúa su vuelta atendiendo a su propia responsabilidad, considerándose como una especie de salvador de la patria, como un héroe inmortal capaz de regresar para devolvernos de nuevo a épocas gloriosas pasadas. Si bien la gloria nos la otorgó la burbuja inmobiliaria que él mismo alentó y que después explotó para convertirse en una de las principales causas que nos llevaron a la situación en la que ahora estamos.
Conviene el exigir a Aznar algo de autocrítica. Entre tanta lección, pasó de puntillas cuando le tocó hablar de sobres, de corrupción o de financiación de partidos. Tampoco se acordó de las armas de destrucción masiva. Dudas que no acertó a despejar y que ensombrecen su figura como el salvador de la patria que él mismo cree ser. Su época ya pasó y no parece ser tan idílica como la pinta. Antes de reencontrarse con fantasmas del pasado, es preferible el hallar gente capaz de despejarnos el futuro.

Foto: 20minutos.es

viernes, 26 de abril de 2013

Madina, desde la cautela



En ocasiones, el mejor líder es aquel que surge desde la tranquilidad y la discreción. Esas son precisamente las armas que está usando Eduardo Madina. Mientras algunos de sus compañeros de partido lo señalan a él como futuro líder para la regeneración del socialismo, él responde con cautela. Ni confirma ni desmiente. Se limita a actuar según las directrices de su partido, de cuyo organigrama forma parte destacada.
Lo que parece evidente es que el liderazgo de Alfredo Pérez Rubalcaba no se sostiene ni entre sus propios compañeros. La ciudadanía considera igual de culpable de la crisis al PSOE que al PP, y mantener como máximo dirigente a uno de los principales responsables del último gobierno socialista, con el que comenzó la actual crisis económica, no parece la mejor opción para recuperar la confianza perdida. Rubalcaba se aferra a su puesto de secretario general con el respaldo de su victoria en el Congreso del pasado año pero en este tiempo no ha sido capaz ni de unir al PSOE ni de conseguir atraer a la ciudadanía descontenta.
Se hace necesario el encontrar una persona que no sea encuadrada en ninguna de las diversas fracciones en las que parece que está dividido el PSOE y que no cuente con ningún prejuicio entre la población. Eduardo Madina parece aunar aquellos requisitos y su mesura podría ser su mejor instrumento para atraer para la causa a todo el socialismo.
La figura de Madina es respetada desde dentro de su partido y temida desde otros ámbitos ajenos, que ya han comenzado a desprestigiarle. Sin embargo, esto que podría considerarse una lanza a su favor no es más que una demostración de que aun no se ha mostrado predispuesto para subir en el escalafón socialista. Cuanta más responsabilidad se tiene, más enemigos aparecen y a veces éstos suelen estar más cerca de lo que parecen.

Foto: gentedigital.es

jueves, 25 de abril de 2013

Messi, figura errante en Múnich



Discutir la importancia de Messi en el Barcelona es tan ridículo como intentar convertirlo en una especie de Cid blaugrana, que con su sola presencia en el enfrentamiento es capaz de derrotar al adversario. La figura del argentino ha llegado a ser tan fundamental que ni los técnicos se atreven a dejarlo fuera en los encuentros clave, aunque su condición física no sea la apropiada y aunque existan otros futbolistas en la plantilla que, si bien no alcanzan ni de lejos su nivel, sí que tienen categoría para realizar una labor más que notable.
Messi no debió en ningún caso participar en el encuentro del martes en Múnich. Estuvo los 90 minutos deambulando por el campo totalmente ajeno al desarrollo del partido, en el que apenas intervino y cuando lo hizo fue sin ninguna notoriedad. Actuó como una figura errante. En un equipo sin alma, como fue el Barcelona, ver a tu supuesto líder por el campo sin ningún ánimo no ayuda a levantar la moral.
Tito Vilanova, al que cuesta criticar por su especial situación, no ha sabido gestionar adecuadamente los problemas físicos de Messi. A ninguno de los dos se les puede achacar la durísima derrota sufrida en Múnich pero la decisión de que jugara conllevó, además de disputar el partido con uno menos, el aumentar el desasosiego de dos futbolistas como Villa y Cesc que ya estaban teniendo este año escasa relevancia y que vieron como un jugador sin las condiciones adecuadas disputaron el partido en su detrimento.

Foto: marca.com

miércoles, 24 de abril de 2013

Menos "juanitos" y más fútbol



Rememorando la época de las remontadas blancas en Europa de los años 70 y 80, el madridismo apela al Espíritu de Juanito, héroe de aquel Madrid, para superar al Borussia de Dortmund en el Bernabéu tras el 4-1 de esta noche. Sin embargo, la debacle en Alemania exige una reflexión más amplia si se pretende realizar una hazaña en el partido de vuelta. Está bien lo de motivarse con glorias y héroes pasados, hablar de orgullo y regocijarse en su historia y su grandeza, pero lo que se exige para remontar es un plan de juego consistente y fiable, justo lo que hoy faltó al Real Madrid.
El problema es puramente futbolístico. El contragolpe, arma más valiosa de los de Mourinho, se muestra absolutamente ineficaz frente al Borussia de Dortmund. El Madrid da la sensación de no saber cómo enfrentarse ante los de Klopp. No hay ideas para generar distintas opciones, no existe el plan B.
La posibilidad de la remontada existe pero no se conseguirá con el espíritu de Juanito, sino con fútbol. Lo peor no fue solo el resultado, sino la sensación de superioridad de un Dortmund al que se antoja dificilísimo golear en Chamartín. Mourinho tiene una semana para preparar el partido y planificar un partido distinto, de lo contrario será la enésima decepción consecutiva en Europa. De momento, en esta semana nos espera un bombardeo absurdo hablando de “juanitos”, de creencias, de historia y de orgullo. Espero que dentro del Madrid alguien reflexione también acerca de fútbol.

Foto: marca.com

martes, 23 de abril de 2013

Número 20



“Elegí el número 20 porque quiero ganar la Liga número 20 para el Manchester United”. Así se presentaba Robin van Persie cuando fichaba por los Diablos Rojos. Dicho y hecho. Él ha sido el hombre clave de un título que tiene una importancia mucho más significativa de lo que parece para el United, porque, a pesar de ser un equipo acostumbrado al triunfo, su dominio en Inglaterra estaba amenazado por sus vecinos de Manchester. El City, armado con un incalculable número de fajos de petrodólares, había resurgido para intentar convertirse en el referente del fútbol de las islas. El ariete holandés fue tentado por el jeque Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahyan, pero no sucumbió ante tan apetecible oferta y decidió unirse al conjunto de Old Trafford. El propio Roberto Mancini consideró esta como una de las razones de la gran trayectoria en Premier de los mancunianos.
Sir Alex Ferguson, que suma su decimotercera Premier, ha sabido reinventar una vez más a su equipo. Lejos de su juego arrollador y vertical de otras épocas, la base del triunfo ha estado en la eficacia. No había hueco para el lucimiento ni la espectacularidad, solo valía el título para recuperar la supremacía perdida aquella fatídica tarde en Sunderland en 2012, cuando la victoria en Liga se esfumaba casi en la celebración.
Una vez recobrado el cetro en Inglaterra, el Manchester United debe intentar regresar con los mejores en Europa. Sir Alex tiene una ardua labor por delante. Lidiar con el futuro de Wayne Rooney y reforzar el equipo en puestos trascendentales como el centro del campo se antojan tareas imprescindibles para el futuro. Lo que parece claro es que el número 20 continuará siendo un jugador clave en el equipo para seguir cosechando éxitos. 

Foto: goal.com